Método fácil para convertirse en un gran poeta

Joven aspirante a convertirse en un gran poeta,

Primero que nada, déjame romper mi pacto con el título de esto. No hay tal cosa como un método sencillo para convertirse en un gran poeta. Dudo también que alguno de aquellos que se hacen llamar tal, lo sean. Puedo darte consejos que quizá te sirvan, pero quedas advertido, es probable que no funcionen. Seguir estos -u otros- corre a tu riesgo:

  • Los poetas son una plaga y deberían ser eliminados. Si al leer esto quieres continuar, adelante.
  • Aprende a no depender de la inspiración para escribir. Un hombre fallecido hace tiempo ya dijo que no existe tal cosa como la “inspiración”. Al menos, eso opinaba él. Así pues, un paso para ser poeta es escribir. Si lo intentas y fallas, continúa leyendo. Si consideras que es suficiente con esto, eres libre de detenerte.
  • Hay muchos que viven al límite. Consumen su llama interna hasta casi extinguirla. Luego de una forma que podría considerarse mágica logran chamuscar las alas de la polilla que trae la amenaza de muerte a su hoguera y de ahí nace su poesía. Otros, más valientes, prefieren la austeridad y, más allá de eso, recorrer los caminos inhóspitos. Ya sabes, aquellos en donde cualquier mortal sentiría un escalofrío recorrer su espina y entregaría la tranquilidad de su sueño por la eterna vigilia. Podrías también vivir como lo haces todos los días y buscar definir la libertad bajo tus propios términos. Si algo te parece interesante, dale una oportunidad. Si ya te ha funcionado, felicitaciones. Si no es el caso, tristemente, te toca continuar.
  • Te hablé de inspiración y quizá te preguntarás qué pasa con las emociones. A veces, al leer poemas (si es que lees) pareciera ser que la emoción hila las palabras de una manera tan encantadora que la respuesta emotiva es imposible de reprimir. Sólo la buena poesía es capaz de lograr eso. No obstante, no tiene nada que ver con escribir bajo la influencia de alguna emoción. Otra habilidad importante del poeta debe ser la capacidad de escribir sin estar bajo el imperio de la emoción. Estas palabras no son mías. Fueron dichas hace mucho tiempo por un hombre que escribía sobre animales, accidentes de cacería y gallinas degolladas. Si su consejo te sirve, excelente. Si no es así, el asunto se pone más difícil y las líneas se van acabando.
  • Si ya lo conseguiste, puedes sentirte orgulloso de ti mismo. Si no es el caso, lamento informarte que sólo me queda un consejo: Lee. Tan sencillo como eso. Lee mucho, sobre cada cosa mundana, arcana y profana. Los poetas sólo se pueden dar el lujo de ser malos pero jamás ignorantes.

Si nada de lo anterior te sirve, inténtalo de todas formas. De la manera en que te parezca mejor. Podrías alcanzar tu objetivo o no. Y recuerda… grande también califica para algo bastante malo. Ser realmente bueno o un fracaso magnífico, eso queda de tu parte y del azar.

P. D.: No permitas que tu éxito (o fracaso) se vea machado por cosas inútiles. El ego como la basura contamina. En cuanto sientas que esa mala hierba empieza a subirse a tu cabeza, arráncala de raíz y métela en una botella, déjala morir al sol y luego recicla la botella. Por ahí dicen que la hierba mala nunca muere.

P. D. 2: Si después de todo no lograste nada, felicitaciones, no eres parte de la plaga. Ahora ve y continúa tu vida como lector o lo que quieras. Ser poeta es una carga.


Sobre el autor:

Andrés Álvarez Cortesía. Estudiante de Educación, mención Inglés. Ficción y poesía desde lo mundano y cotidiano.  Actualmente reside en Cumaná, estado Sucre (Venezuela).


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