Cómo escribir un minicuento

DINOSAURIO (AUGUSTO MONTERROSO)

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí

 

Desde el siglo XX se ha hecho muy popular un tipo de texto narrativo de una brevedad peculiar. Narrativa que, aunque en su nombre lleve la palabra cuento presenta una estética diferente a él. De cierta manera, es de suponerse por como su nombre lo indica que cuando nos referimos al minicuento, hablamos de un cuento pequeño, resumido, breve. En la manera que se ha venido desarrollando este tipo de narrativa tiene sus diferencias notables con el cuento. Así que, no hay que confundir un cuento con un minicuento. Y este es lo primero que se debe entender a la hora de escribir un minicuento. Lo otro que hay que tener claro son sus características:

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  1. Brevedad: como su nombre lo indica, es un cuento breve. Por lo tanto, su extensión máxima, según Violeta Rojo, no debe superar una cuartilla. El lector debe durar un máximo de 5 minutos leyendo el texto. Está va a ser la característica más importante y la que tenemos que tomar más en cuenta, porque de aquí nacen las demás.
  2. Economía, condensación y rigor: la brevedad produce que la historia sea contada de manera concisa, condensada y rigurosa. A diferencia del cuento clásico, el minicuento va directo a la acción; no posee una presentación de personajes, presentación del problema, etc. Se trabaja a través de una economía del lenguaje (concisa) que nos haga entrar en la acción y de manera breve (condensada) llegar a contar lo que se tiene que contar (rigor). La historia tiene que ser rápida, por decirlo de alguna manera, sin estar incurriendo en tantas explicaciones ni declaraciones.

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3. Proteica: Este tipo de narrativa presenta características del ensayo, poesía y el cuento tradicional y otras formas literarias: reflexión sobre la literatura y lenguaje, recursos, anécdotas, lista de lugares comunes, de términos para designar un objeto, fragmentos biográficos, fábulas, palíndromos, definiciones a la manera del diccionario, reconstrucciones falsas de la mitología, instrucciones, descripciones geográficas desde puntos de vistas no tradicionales, reseñas de falsos inventos y poemas en prosa, entre otros ejemplos.

4. Cuidado extremo del lenguaje: al tener un número limitado de palabras el escritor debe tener cuidad con las palabras que escucha. Tienen que ser precisas, exactas.

5. Uso de los “cuadros”: la mayoría de las historias estás escritas sobre “marcos de conocimientos”. Debido a la brevedad, el autor debe implementar temas conocido, o dar referencias comunes y evitar las explicaciones de situaciones ni de lugar para ubicar al lector.

El mandarín (José Antonio Ramos Sucre)

Yo había perdido la gracia del emperador de China. No podía dirigirme a los ciudadanos sin advertirles de modo explícito mi degradación.

Un rival me acusó de haberme sustraído a la visita de mis padres cuando pulsaron el tímpano colocado a la puerta de mi audiencia.
Mis criados me negaron a los dos ancianos, caducos y desdentados, y los despidieron a palos.

Yo me prosterné a los pies del emperador cuando bajaba a su jardín por la escalera de granito. Recuperé el favor comparando su rostro al de la luna.

Me confió el debelamiento y el gobierno de un distrito lejano, en donde habían sobrevenido desórdenes. Aproveché la ocasión de probar mi fidelidad.

La miseria había soliviantado a los nativos. Agonizaban de hambre en compañía de sus perros furiosos. Las mujeres abandonaban sus criaturas a unos cerdos horripilantes. No era posible roturar el suelo sin provocar la salida y la difusión de miasmas pestilentes. Aquellos seres lloraban en el nacimiento de un hijo y ahorraban escrupulosamente para comprarse un ataúd.

Yo restablecí la paz descabezando a los hombres y vendiendo sus cráneos para amuletos. Mis soldados cortaron después las manos de las mujeres.

El emperador me honró con su visita, me subió algunos grados en su privanza y me prometió la perdición de mis émulos.

Sonrió dichosamente al mirar los brazos de las mujeres convertidos en bastones. Las hijas de mis rivales salieron a mendigar por los caminos.

Apasionado por las letras y los idiomas. Estudiante de Castellano y Literatura. Escritor, poeta, taciturno. Siempre en busca de la belleza.

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